Más diálogos
Esto no para, cada vez colecciono más conversaciones entrañables, porque el ingenio de la niñez es inagotable
–Pss
–Duérmete, Abelito
–Mamá, tengo que decirte una sola cosa
–Dime
–Eres la mamá más linda y fuerte que he tenido
II
–Mamá, ¿en tu panza hay un bebé?
–No, hija
–Pero yo quiero que tengas un bebé ahí
–Bueno, pero mamá ya los tiene a ustedes
–¿Y entonces por qué mi tía Yisi sí tiene uno en la panza?
–Ah, porque ella solo tenía uno y quería otro más. Pero ustedes ya son dos
–Está bien (suspiro resignado)
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III
Amalia: Mami, no puedo dormir
Yo: Cierra los ojos y cuenta ovejitas
Amalia: Una ovejita, dos ovejitas…
Yo: En silencio, Nani, en tu cabecita
Abel: ¿Y por qué Amalia puede contar ovejitas y yo no?
Yo: Cuenta ovejitas, hijo, pero sin hablar
..
Abel: Mami, ¿qué es una ovejita?
Yo: Cuenta perros
…
Abel: Mamá, mamá…
Yo: ¿Ahora qué pasa?
Abel: Es que solo tengo tres perros
IV
–Mamá, ¿se puede tener dos trabajos?
–Sí, mi amor, claro
–Bueno, cuando yo sea grande seré doctora y bailarina, voy a vivir en Cienfuegos, tendré una hija que se llame Sofía, y mi novio será Juan Carlos
–¿Y quién es Juan Carlos?
–No sé, uno que se llame así
–Qué bien, todo planificado. Y tú Abel, ¿qué vas a hacer cuando crezcas?
–Cuidador, para cuidarte; superhéroe para luchar, y periodista para leer
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