La política de Trump provoca caída de viajes en Europa
La actual política del presidente estadounidense, Donald Trump, y sus consideraciones comerciales provocan una caída de los viajes, según elementos aportados este jueves por el analista cubano, José Luís Perelló en su cuenta en Facebook.
El profesor y economista señala que los europeos, en particular, evitan viajar a Estados Unidos por motivos políticos, mientras que los estadounidenses están reduciendo sus trayectos a Europa.
El grupo hotelero francés Accor SA informó de una disminución del 25 por ciento en las reservas anticipadas de Europa a Estados Unidos para este verano, atribuyendo esta caída al cambio en las preferencias de viaje en medio de las tensiones políticas y las políticas de inmigración estadounidenses.
Los viajeros optan cada vez más por destinos como Canadá, Sudamérica y Egipto en lugar de Estados Unidos, a medida que aumenta la preocupación por el clima político.
La compañía está experimentando una notable desaceleración en las reservas transatlánticas, con una fuerte caída desde una disminución del 18-20 por ciento en el primer trimestre del año.
Si bien los incidentes individuales de detención de viajeros en las fronteras estadounidenses no son generalizados, contribuyen a un creciente malestar y una percepción negativa, lo que afecta las tendencias de reserva.
La ruta transatlántica, tradicionalmente una de las más lucrativas para aerolíneas y empresas turísticas, se enfrenta ahora a la presión de los viajeros estadounidenses y europeos.
Aunque los ejecutivos de las aerolíneas europeas informaron de una demanda constante a lo largo del corredor del Atlántico Norte, aparece una disminución reciente en los viajes al Reino Unido.
Ello lo confirman Virgin Atlantic Airways Ltd, lo que provocó que las acciones de las aerolíneas transatlánticas, incluida la empresa matriz de British Airways, IAG SA, cayeran.
Mientras tanto, Air Canada reportó una disminución del 10 por ciento en las reservas de vuelos entre Canadá y Estados Unidos de abril a septiembre, como resultado de las crecientes tensiones políticas y disputas comerciales.
“Este cambio forma parte de un movimiento más amplio entre los canadienses que evitan los productos y viajes estadounidenses debido a la preocupación por los aranceles y las declaraciones del presidente Trump sobre Canadá”, concluye Perelló.