Luz de Duaba
Duaba, Guantánamo.–Volvió expedicionario el honor; Antonio y José Maceo, junto a Flor Crombet y 20 patriotas, en exponencial desembarco por Duaba; rememorados ellos y el audaz episodio. Ahora son más, son juventud copiosa. Son miles.
Se les vio tal cual este 1ro. de abril, fundidos con Cuba, en Duaba. Hasta aquí peregrinó la Isla, en modo baracoense. Hasta aquí marchó cuando el sol empezaba a tibiar los muros de la ciudad.
Fueron cuatro kilómetros de peregrinar, desde la calle Primero de Abril hasta el obelisco a la memoria del desembarco. Marcharon niñas y niños, estudiantes, jóvenes, también hombres y mujeres de mediana a tercera edad, y de sectores disímiles. Por el vigor de los pasos, fueron «en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes».
Por delante, la bandera cubana; en alta voz, lealtad y continuidad. Portentosa y compacta, la marcha es la más longeva de su estirpe en el país; se repite cada 1ro. de abril, desde 1903.
Al frente estuvo, ayer, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, temprano, como el sol, acompañado del miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, y por las autoridades provinciales.
Al hablar por todos, por Cuba y el porvenir, Meyvis Estévez Echevarría, líder de la actual juventud cubana, destacó la trascendencia del aquel desembarco, del camino abierto ese día, del ejemplo de quienes lo dieron todo por la independencia de la nación.
En Baracoa, las calles fueron tomadas por su pueblo, a la vista del símbolo de Hatuey, en el punto más alto de la urbe.
Así como hay una Luz de Yara, leyenda del martirio del cacique rebelde, existe otra plena de heroísmo y de resplandores intensos, que desde 1895 alumbra nítida cada 1ro. de abril: la Luz de Duaba.